Para poder ayudar a los padres que han perdido hijos es importante saber que “el duelo es un proceso activo, de adaptación ante la pérdida del ser amado”. Cada uno lo vive de acuerdo a su personalidad, la forma como ese hijo murió, lo que representaba para cada uno y otros factores que tienen que ver con la relación afectiva, edad etc.
Al principio los padres pasan por un momento de shock en el que quedan como congelados, en estupor, no entienden lo que les está pasando. En esta etapa evite alabar la fortaleza que demuestran, porque no es real; no son fuertes, están anestesiados. Asimilar la pérdida de un hijo no es tarea fácil. Un abrazo o su sola presencia los confortará más que muchas palabras.
Por ningún motivo administre pastillas calmantes, eso sería perjudicial para iniciar el proceso del duelo; lo aplazaría y haría aún más lento y doloroso este camino.
En los días posteriores al entierro, los padres empiezan a vivir un dolor intenso que cada vez es más agudo; viven sentimientos de desasosiego, insomnio, rabia, culpa, depresión, desinterés, no pueden creer lo que ha pasado y buscan respuestas al “¿por qué pasó esto?”, “¿por qué a mí?”.
No hay formulas mágicas, ni consejos sabios para unos padres en duelo pero la experiencia ha demostrado que existen actitudes de los demás que ayudan y otras que, por el contrario, molestan.
Una actitud positiva ayuda eficazmente. Para ello tenga en cuenta:
ACTITUDES NEGATIVAS QUE MOLESTAN DURANTE EL DUELO
- Minimizar su pena diciendo que ha conocido otras tragedias peores. Para ellos la peor es esa, fue su hijo el que murió.
- Frases de cajón como: “tiene que ser fuerte”, “ya se le pasará”, “su hijo está mejor allá en el cielo”, o, “quien sabe de que lo libró Dios”, “la voluntad divina así lo dispuso para que su hijo cumpliera una misión especial”, “los hijos son prestados”, “no se torture más, no llore más”, etc. no ayudan, lo único que quiere un padre o una madre adolorida es tener a su hijo de regreso.
- Juzgar o criticar las manifestaciones emocionales. Comprenda que están pasando por el dolor más desgarrador de su vida.
- Durante los primeros días, especialmente, evite el protagonismo; que no se note la ayuda que está prestando. Los padres en duelo pueden sentirse muy comprometidos y eso sería una carga más.
- Propiciar cambios radicales en la forma de vida, de casa, de ciudad o de trabajo. Ellos no están en condiciones de tomar decisiones asertivas. Aconseje tener calma para hacer cambios.
- Intentar dar respuestas a cuestionamientos de tipo religioso sobre el papel de Dios en este hecho. Ellos poco a poco lograrán reconciliarse espiritualmente.
- Cohibir a los padres para mencionar al hijo o hija y recordar pasajes de la vida con él o ella. Recordar al hijo hace parte del recorrido en la recuperación del duelo.
ACTITUDES POSITIVAS QUE AYUDAN DURANTE EL DUELO
- La mejor manera de apoyar es acogiendo el dolor de ese padre o esa madre respetando el tiempo que necesite para elaborar su proceso de duelo.
- Respete su intimidad sin abandonarlo.
- Escúchelo sin interrumpir.
- Permítale llorar delante de usted, no se sienta mal, ella o él lo necesita.
- Los padres en duelo por un hijo tienen la necesidad imperante de hablar de su hijo o hija y de recordarlo.
- Ayúdelos en las tareas cotidianas. Por ejemplo con los niños pequeños si los tienen.
- Permita que se enteren, si no saben, sobre la forma como murió el hijo o hija, esto los aterrizará en la realidad y los pondrá en el camino del duelo.
- Proporcione material de lectura que los pueda orientar.
- Si le piden ayuda para arreglar las pertenencias del hijo o hija, hágalo con prudencia, no tome la iniciativa, reciba instrucciones.
- Encárguese de hacer las cosas que ellos no pueden o no quieren hacer en estos primeros momentos, como las compras del mercado, llevar a los otros niños al parque o al colegio, pagar las cuentas, recibir las llamadas, inclusive dar apoyo económico si está en capacidad, etc. mientras ellos están en condiciones de coger nuevamente las riendas de su vida.
- Manifieste su incondicional presencia y apoyo para cuando lo requieran.



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