LA CULPA
Para contextualizar en el tema de la “CULPA” quiero empezar por contarles de mi Amada Anny Rey Naizaque, una hermosa chica de 35 años, física pura, alegre, empática, empoderada, llena de sueños, proyectos profesionales y personales, que gozaba de muy buena salud.
Llego Holanda en agosto del 2019, para iniciar maestría en Ciencias de la tecnología en la Universidad de Twente.
En el año 2021 agosto 31, recibe el título. Luego de trabajar con dos universidades, se vincula a Delft, que había sido su gran objetivo por el enfoque de ciencia y matemática de la institución.
El 13 de junio del 2023, cuando regresaba a su apartamento, fue arrollada por un vehículo que se pasó el semáforo en rojo, esto sucede en Rotterdam la segunda ciudad más importante, luego de su capital. Recordemos que Holanda se caracteriza por ser el país de la bicicleta.
Los informes médicos del Erasmus Medical Center University, indican que el impacto fue tan fuerte y grave que produjo muerte cerebral, así lo informan los paramédicos al momento de prestar asistencia en el lugar. Más sin embargo es remitida al hospital, para ser conectada a un respirador con la esperanza de revivirla. Lamentablemente a las cinco (5) horas es desconectada ya no había signos de vida.
La policía encuentra en sus pertenencias la tarjeta del tren, a través de la cual contactaron a sus amigos colombianos, los buscan en sus viviendas los llevan al hospital y, son ellos tres quienes la acompañan en sus últimos momentos.
A partir de este momento Aparece a nuestras vidas todas las formas de CULPAS, hoy quienes estamos aquí las hemos vivido en carne viva.
- He denominado este trance de CULPA, como un veneno que va por las venas, que invade el alma, el cuerpo y desde luego el corazón.
- Es que, en esos primeros días, meses, habíta una voz que no para de repetir ¿porque no estuve con ella en el hospital, al momento de su fallecimiento? A partir de ese momento la vida se detuvo, nublada por una sombra de impotencia, desasosiego, rabia miedo, porque era YO quien ha debido estar en ese final, tomar sus manitos en esos últimos respiros. Ese veneno habitó en mi cuerpo muchos meses, incluso quedan rezagos, porque aún resuena la voz de la infamia, que me recuerda que no hubo un abrazo, un último beso, y repetir hasta el cansancio cuanto la amaba.
- Tuvimos que cerrar el capítulo de su vida en Rotterdam, dónde hubo que regalar y botar todo lo que mi hija había construido en cuatro años en Holanda. Desboronados llenos de frustración y CULPA al deshacer su castillo.
- Como no sentir CULPA, si haber apagado el teléfono la noche anterior, que siempre lo hago, no permitió que hubiese donación de órganos. Y claro esa voz interior me golpea, esa sombra me persigue día y noche. Aparecen los; si hubiera, porque no dije, porque no hice, como no valoramos más el tiempo y compartir más, porque soy yo quien sigue viviendo. CULPA REAL. El consciente
- A medida que nos vamos desintoxicando, podemos ir aceptando que no podemos controlar lo incontrolable. Que lo que no ha pasado no es un castigo que se nos ha impuesto, qué no puedo cambiar lo que paso, y no tenemos que ser nuestros verdugos. CULPA IRREAL El inconsciente/ Carl Jung (médico siquiatra, psicólogo, suizo)
- Cuando doy una mirada al pasado tengo la certeza que he actuado conforme a la información, posibilidades y circunstancias del momento. No estamos preparados para la adversidad, creemos que la vida, es permanente, que siempre vamos a tener de lado nuestros seres amados, el empleo, la vivienda y todo cuanto nos rodea.
Hoy soy consciente que la vida es finita e impermanente, entender esta realidad, no ha sido fácil, he tenido que ir por caminos oscuros, espinosos, he tenido días en tinieblas, sintiendo retroceder. Solo cuando comprendí que no podía seguir cargando esa maleta tan pesada (LA CULPA) a través de diferentes herramientas, he ido desintoxicando mi alma, mi espíritu, por ejemplo, asistir cada lunes a la reunión de Lazos, compartir y aprender de cada uno de ustedes, escribir a diario, leer, fortalecen mi vida espiritualmente.
Lo que me ha permitido ir soltando LA CULPA, transformando el vínculo con mi hija, dándole cabida a las emociones, cuidar y amar de mi familia, ser y parecer en mis propósitos (amor, servicio, compasión, dejar ser dura con quienes merodean y conmigo)
- Hoy con profundo amor y gratitud, puedo ver cuanto he madurado en este proceso, camino hacia la transformación que me permite día a día abrir puestas ala resiliencia y fuerza emocional, renaciendo de entre cenizas, viendo los días menos oscuros, dando paso a la luz.
- Hoy mi cruz, es mí historia de Amor, Mi Amada Anny
- Cuando ya no podemos cambiar una situación, nos encontramos en el desafío de cambiar nosotros (Víctor Frank)





