La culpa acompaña a los padres, al inicio de su proceso del duelo. Fabio Prieto y su esposa Clemencia, nos comparten la tarea realizada sobre ese tema.

Tarea: La culpa

La Logoterapia nos invita a distinguir entre el dolor que sentimos y la auténtica culpa, que solo existe cuando hubo libertad de elección y conocimiento claro de las consecuencias.  Muchas de las culpas que cargamos tras la muerte de un hijo o de una hija nacen de mirar el pasado con los ojos del presente, juzgándonos por decisiones tomadas desde el amor y la buena fe.

Como dijo una mamá de Lazos; “la culpa aparece porque la mente quiere tener el control y es la sensación de haber fallado, porque realmente no tenemos ese control”.

Este compartir lo hacemos Clemencia y Fabio – padres de Fabio Andrés – como muestra clara que, aun siendo el mismo hijo, el proceso del duelo es diferente. 

 

Preguntas para trabajar:

  1. ¿Qué formas de culpa han aparecido en mi proceso de duelo y cómo se han ido manifestando en mi vida cotidiana, en mis pensamientos recurrentes, en mis emociones y en las actitudes que adopto hacia mí mismo(a) y hacia los demás?

Clemencia (mamá de Andrés)  Sobre los últimos diez meses de vida terrenal de Fabio Andrés, comenzó a aparecer en mí la culpa de sentir que, por su forma de ser muy callado y tímido no le preguntaba a fondo sobre su día a día; creo que era porque presentía la respuesta que me iba a dar: “bien ma”, “nada nuevo”. Si a veces comentaba algo sobre su trabajo, sus salidas después de la oficina, o los fines de semana ahí no se le notaba su depresión severa.

Y entonces apareció la culpa después de su transformación: ¿por qué no ahondé en  sus respuestas? ¿por qué no me inmiscuí más en su vida? ¿por qué no estuve más pendiente de él? Por qué? Por qué?

 

Fabio (papá de Andrés) En el proceso de la enfermedad de mi hijo Fabio Andrés y desde el acompañamiento que él me permitió, y en mi afán de ayudarlo y/o de apoyarlo siempre obré según instrucciones médicas y profesionales y con el mayor amor que como papá pude brindarle.

Siempre supe de lo complejo de su diagnóstico clínico y por los síntomas que en casa podíamos percibir; cuando Andrés tomó su decisión; pese a la sorpresa, el dolor y la magnitud de lo que pasó jamás sentí culpa por ello. Por el contrario, respeto con el más profundo amor, su decisión. Tampoco he adjudicado a mi hijo Andrés alguna culpa por su decisión; porque lo hizo a sabiendas que tenía el legítimo derecho a hacerlo; pese al dolor que eso iba a representar para nosotros.

 

  1. Al mirar las decisiones que tomé en el pasado, ¿puedo reconocer desde qué lugar actué: desde el amor, la información y las posibilidades que tenía en ese momento?

Clemencia (mamá de Andrés) Siempre actué con amor y respeto hacia él respeto hacia su metro cuadrado.

Pero creo que, fue a mí a la que le faltó el valor para decidirme a involucrarme más en su vida.

Fabio (papá de Andrés) Siempre actué desde el amor y mi posición de padre; con los datos clínicos, el acompañamiento a su situación médica; sus miedos, su desesperación por no encontrar una salida a su sufrimiento.

 

  1. ¿Hay alguna culpa que, al revisarla con mayor conciencia, descubra que no nace de una mala intención, sino de una expectativa irreal de haber podido prever, controlar o evitar lo ocurrido?

Clemencia (mamá de Andrés) Existe una culpa por la cual ya le pedí perdón a Fabio Andrés, desde mi corazón, mi mente y de palabra frente a su tumba, y ahora recordando, ese mismo día de su muerte al acercarme a su cuerpo le pedí perdón, cerca de su oído por haber salido ese día (17 de julio de 2023) sin decirle a dónde íbamos con su papá y con quién íbamos a hablar y hacerle pensar con esa actitud, seguramente, que íbamos a hospitalizarlo otra vez, cosa que no soportó la primera vez. Y así, con nuestra salida y el haberlo dicho “no nos demoramos” acelerarle, empujarlo a su decisión final.

Pienso que, si le hubiera dicho que solo salíamos a encontrarnos con una prima suya, quien nos iba a hablar de una, (otra de las tantas, muchas) solución para salir de la depresión, seguramente no hubiera tomado esa decisión. Pero sé muy bien que, estaba ya sin la chispa de la vida, ya no quería luchar más, ya estaba cansado de vivir sin sentido. Ya no lo encontraba.

Fabio (papá de Andrés) Jamás he sentido alguna culpa por la muerte de mi hijo; desde el primer momento entendí que él resolvió libremente terminar con la tortura de su enfermedad y como tal lo asimilo.

Siempre he sabido y expresado que la opción de su suicidio era algo que yo sabía y presentía que podía ocurrir y también que si él tomaba su decisión era algo que ya no estaba bajo mi control y que nunca estuvo en mis manos impedirlo; pese a todo lo que hice (e hicimos en la familia) para ayudarlo en su recuperación.

Tampoco me culpo por lo que hubiera podido hacer o no hacer; porque eso me lleva a un pasado que ya no puedo cambiar.

 

  1. . Si transformara esa culpa en un compromiso positivo, ¿qué gesto concreto de amor, servicio o memoria podría realizar hoy para honrar a mi hijo(a)?

Clemencia (mamá de Andrés) Para transformar esa culpa me he propuesto hablar con claridad a mi familia, sobre lo que quiero hacer, en determinadas situaciones que los pueda involucrar o los pueda afectar sobre la decisión que tome. “Hacer mi pedido claro” como ellos mismos me piden.

Fabio (papá de Andrés)   En Lazos he aprendido que para superar la muerte de mi hijo es muy importante el servicio a otros que sufren igual que yo. Por eso seguimos haciendo el acompañamiento – con mucho amor y compasión – a la Madres de los Falsos Positivos (MAFAPO) porque  Andrés fue un gran historiador e investigador de la violencia en Colombia. Donamos un mueble para la casa que ahora tienen ellas en Bogotá y que servirá para exponer los trabajos que han hecho para denunciar sus casos y resarcir, en algo, su dolor (botas decoradas, velas y otras formas artísticas).

Este año haremos la donación de muchos de los libros de Fabio Andrés a la Biblioteca de la Universidad Nacional (de donde él es egresado) para que puedan servir a otros jóvenes que estudian en la Universidad.

Mantendremos nuestro ejercicio en el voluntariado de la Fundación Lazos.

Clemencia Ruíz y Fabio Prieto

Padres de Fabio Andrés – fallecido el 17 de julio de 2023-

Compartida en los grupos de Lazos en el mes de febrero de 2026