TEMA: EL SUFRIMIENTO EN EL PROCESO DE DUELO
Buda: “El dolor es natural; el sufrimiento es opcional”
1.- ¿En qué momentos siento que mi sufrimiento aumenta al quedarme atrapada en el ¿por qué? ¿De la partida de mi hijo?
- Respuesta: Cuando vuelvo al día cero y no encuentro respuestas del ¿por qué? Murió mi hijo violentamente y las autoridades incompetentes no hicieron absolutamente nada por hacer justicia, encontrar a los asesinos de mi hijo; solo encontré excusas que no justifican su ineptitud.
- ¿Qué pensamientos, preguntas o actitudes hacen que el dolor natural se convierta en sufrimiento más intenso y prolongado?
- Respuesta: ¿porque no judicializaron a los asesinos de mi hijo?
- ¿Por qué están libres los asesinos y mi hijo muerto?
- ¿Dónde estaba Dios cuando le hicieron daño a mi hijo y le quitaron la vida?
- ¿Por qué hay tanta impunidad y no les pasa nada a los agresores de mi hijo?
- ¿Qué cambia en mí cuando intento pasar del ¿Por qué? Al ¿para qué? ¿Frente a esta experiencia dolorosa?
- Respuesta: Al comienzo de mi proceso no podía entender absolutamente nada, no había un ¿para qué? Todo se volvió oscuridad y caos; con el trabajo personal realizado de no quedarme estática, sino colocando en movimiento no solo mi cuerpo, también mis pensamientos, actitudes, proyectos, empecé a ver desde otra perspectiva esta experiencia tan dolorosa y empecé a aplicar como dice Viktor Frankl: “ el sufrimiento hace al hombre lucido y al mundo transparente”; tratando de entender esta frase pude empezar a ver la realidad por la que tengo que atravesar y he perdido el miedo, porque mi peor y más grande miedo ya lo atravesé que fue enterrar a mi único hijo.
Cuando puedo pasar al ¿paraqué? Y cambiar mi forma de pensar, me hablo bien, pienso en cosas positivas y bonitas, me aferro férreamente al reencuentro con mi hijo cuando sea mi momento; puedo dejar de ver mi dolor y sumergirme en el, entonces es cuando hago el mejor homenaje que le puedo hacer a mi hijo: vivir dignamente sin victimizarme, porque, aunque ya no este físicamente a mi lado, ahora esta mas vivo que antes, mi hijo sigue presente en mi vida, NO es sufrimiento, NO es tristeza, no es enojo, no es angustia. Esta presente en cada ser sufriente (personas o mascotas) que pueda ayudar y eso me hace lucida y el mundo se vuelve transparente.
- Si este sufrimiento pudiera tener un sentido, qué siento que la vida me esta pidiendo hoy y qué me esta enseñando sobre: ¿el amor, la vida o mi misión personal?
- Respuesta: El sentido de este sufrimiento es entender que se puede trascender, se puede atravesar y no debo quedarme sumergida en la tristeza infinita, en el sufrimiento demoledor; mi hijo no se merece esa actitud de mi parte, ni yo tampoco.
- La enseñanza sobre el AMOR es que todo lo puede, todo lo soporta, y por el amor infinito a mi hijo y a mi misma estoy aquí siguiendo el legado de mi amadísimo hijo.
- La vida: es un misterio igual que la muerte. Somos seres finitos, llegamos con una fecha de nacimiento y tenemos una fecha final. Es importante amistarse con la muerte porque de esa cita nadie se escapa, es bueno entender y comprender que ¡cada día morimos un poco!
- Mi misión personal: alcanzar mi verdadera humanidad, siendo más empática, compasiva, comprensiva.
Ayudar a quien se deje
Auto cuidarme física, mental, emocional y espiritualmente.
“De la muerte de mi hijo salgo por donde entré…por el AMOR”
Lucero Galvis Roa orgullosa mamá de Nicolás Álvarez Galvis.
Bogotá, D.C. 15 de abril de 2026





